El percusionista, espectáculo destacado de FESTAE 2026 (Critica deteatro)

 

Canto, baile, legado de enseñanzas orales ancestrales y clamor definitivo de los once instrumentos, conjunto escénico que supera el teatro, tal cual lo concebimos. Fue el gran aporte internacional de FESTEA, junto a Colombia y Argentina.

José Rafael Sosa

SANTO DOMINGO. El percusionista aparentaba ser una de las ofertas teatrales del Festival Internacional de Artes Escénicas, escapando del esquema esperado por cuanto no es solamente teatro. Aparenta ser uno de los dos monólogos del programa, con dos paradas en Sala Ravelo, pero resulta que Gorsy Edu, artista de múltiples talentos (actor, músico, bailarín, contador de historias, educador popular, campeón de sable y coreógrafo de escenas de acción). Edu, nacido en Ebebiyín (Guinea Ecuatorial), vive en España desde el año 1996.

El espectáculo es considerado una obra de “teatro total”. Bebe directamente de las técnicas y dinámicas de la cultura Alah (o cultura de la “casa de la palabra”) de Guinea Ecuatorial, donde no existen barreras rígidas entre disciplinas.

Se amalgaman en este acto, orgánicamente, cuatro factores: narración oral y cuentería ancestral, la danza tradicional africana, la música en vivo, actuando el cuerpo y la voz del propio actor como extensiones rítmicas, y el logro de una interactividad absoluta, en la cual el público rompe su rol pasivo para convertirse en el coro y en parte de la banda sonora del viaje.

El percusionista no captura la atención de su espectador: la subyuga, la atrapa con fuerza a partir de un espectáculo que, apelando a muchos recursos —desde la danza hasta la música del retumbar profundo de los tambores del África natal de nuestros ancestros—, pasando por un cautivador carisma para contar historias, referir enseñanzas de tiempos idos y exponer leyendas orales de una fuerza aleccionadora, resulta difícil de encuadrar en los cánones de una crítica teatral.

Las citas en cursivas, son parte de las enseñanzas que transmite este artista de la escena:

“Un hombre puede hacer un gesto y retirarlo; puede dar un paso y volverse atrás; pero un hombre no puede recuperar una palabra dicha”.

Este artista, este atleta, desarrolla un performance que parecería teatral, que no tiene respiro, que abraza al público con la esencia aleccionadora de su historia, al tiempo que la adereza con una fuerza radical o tierna al tocar los tambores de todo tipo.

A las palabras hay que amarlas y juzgarlas antes de entregarlas. Las palabras son como los tambores: no solo importa cómo suenan, sino también a dónde llegan; a algunos les llegan a los oídos, a otros al corazón.

El trabajo del crítico para describir, evaluar y pontificar sobre lo que este hombre hace en el entablado correspondería a lo esperado. Pero ¿lo de Gorsy Edu es una función teatral, con los efectos esperados de una representación? Pues no.

Pertenecemos a ese conjunto musical que llamamos mundo; cada uno afirma sus conocimientos para tocar esa bella música. Lo malo es que a veces nos olvidamos de que somos un instrumento más y nos hacemos esclavos de nuestro propio ritmo, perdiendo la armonía de la orquesta”.

Su grandeza, además del rítmico sonido de los 14 instrumentos que conforman la escenografía-utilería, estriba en su mensaje, en la trascendencia de sus leyendas orales:

En mitad de la selva le pregunté a mi abuelo cómo lo hacía para cruzar sin miedo. Mirándome a los ojos, me dijo que el secreto está en abrir los ojos y observar, porque el peligro real no está en la selva, sino en el pueblo: está en el hombre. El hombre es el mejor animal del mundo, pero también el peor. Un león mata a una presa solo porque se muere de hambre; el hombre, en cambio, mata por deseo de dañar a quienes padecen hambre”.

Las lecciones de Gorsy Edu, en un castellano de acento andaluz, enseñan:

“Los días que hacen crecer a los niños son los mismos que hacen envejecer a los ancianos”.

Mi abuelo me dijo que el Universo se rige por dos elementos mágicos: el tiempo y el tempo. El tiempo es el lapso que duras tocando y el tempo es el ritmo, la velocidad y la intensidad con la cual tocas. Decía que, según cómo los uses, puedes tener la sensación de que el tiempo se hace largo o corto. ¿No les ha pasado que a veces el tiempo vuela y otras se eterniza?

El percusionista es un espectáculo creado por Gorsy Edu y estrenado por vez primera en Madrid en 2008, pensado como instrumento de educación vital, de inspiración de vida, de entrega de un legado de tradición cargado de enseñanza y sabiduría.

Quien tiene un abuelo, tiene un tesoro. La música puede dar sentimiento. El canto y el llanto surgen cuando lo que sentimos por dentro no se puede expresar con palabras. En mi aldea, cuando alguien está alegre, esa alegría se comparte, y cuando hay sufrimiento, también. En ambos casos siempre está la música: en la fiesta para aumentar la alegría y en el dolor para ayudarnos a levantarnos del suelo y mirar al futuro con optimismo”.

El espectáculo, que obtuvo el premio al mejor espectáculo teatral de la Asociación de la Prensa de Guinea Ecuatorial, bebe de las técnicas y las dinámicas escénicas de la cultura fang, propia, entre otros países, de Guinea Ecuatorial.

Mi abuelo me enseñó que en la vida hay dos tipos de personas: el que sabe y sabe que sabe, y el que no sabe y no sabe que no sabe.

El montaje se ha visto en once países de África, Europa y América y es la creación surgida cuando recibió una beca para profundizar en su formación artística.

A partir de El percusionista, ha estructurado el proyecto de difusión e intercambio cultural Eduk’Art, con talleres de danzas africanas, de percusión y de oralidad, entre otras actividades.

“En la vida, si algo es para bien, aprenderás cómo hacerlo; y si es para mal, aprenderás a no hacerlo”.

Es un trabajo que supera lo escénico, lo teatral, que incursiona en la lección de vida, en el descubrimiento étnico, en el profundizar en culturas que hemos tenido ignoradas o lejanas. Su principal aporte: nos enseña a cómo vivir plenamente, con justicia, humildad y respeto a los demás y al ambiente. Y eso no es teatro. Es vida ejercida a plenitud.

Please follow and like us:
0
Tweet 20
Pin Share20

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

X (Twitter)
Visit Us