Santo Domingo, República Dominicana.
Las juntas de vecinos, organizaciones comunitarias, iglesias y sectores sociales observan con preocupación la difícil situación que enfrentan las comunidades en todo el país.
Mientras los barrios reclaman calles en mejores condiciones, acceso a servicios básicos, seguridad, empleo y apoyo a las familias más vulnerables, muchas veces las decisiones que se toman desde las altas instancias parecen distantes de la realidad que vive la gente.
Como dice el refrán popular: «Cuando la cabeza está loca, ¿qué hará el cuerpo?». Cuando no existe una dirección clara para atender las necesidades de la población, son las comunidades las que terminan cargando con las consecuencias.
Los líderes comunitarios reiteramos nuestro compromiso de seguir trabajando junto a la gente, levantando la voz de quienes no son escuchados y promoviendo soluciones que contribuyan al bienestar colectivo.
Hacemos un llamado a las autoridades para que escuchen el sentir de los barrios, campos y comunidades, priorizando las necesidades más urgentes de la población y fortaleciendo el diálogo con los sectores organizados.
Las comunidades no piden privilegios; exigen atención, respeto y respuestas concretas. El desarrollo de una nación comienza por el bienestar de su gente y por el fortalecimiento de sus comunidades.
Porque cuando la cabeza gobierna con responsabilidad, el cuerpo avanza unido; pero cuando se pierde el rumbo, es el pueblo quien paga las consecuencias.
Coalición Comunitaria y Organizaciones Sociales República Dominicana Junio de 2026
