Santo Domingo, RD. — La situación que atraviesa la Clínica de los Maestros genera preocupación entre pacientes y usuarios que acuden al centro en busca de servicios de salud, ante las condiciones de deterioro que, según denuncias recibidas, presenta parte de sus instalaciones y equipos.
Las quejas apuntan a deficiencias en la atención a los pacientes, equipos y aparatos que presentarían desperfectos, así como a condiciones preocupantes en algunos de los baños, donde se denuncian problemas sanitarios que podrían representar un riesgo para quienes utilizan las instalaciones, falta de agua e higiene, con una gran cantidad de Heces Fecales en los mismos.
La situación no debe ser tomada a la ligera. Un centro destinado a brindar servicios de salud debe garantizar condiciones adecuadas de higiene, seguridad, atención y funcionamiento de sus equipos, especialmente cuando se trata de personas que acuden por razones médicas.
Ante estas denuncias, se hace necesario que las autoridades competentes realicen una inspección inmediata y exhaustiva de las instalaciones, determinen las condiciones reales del centro y dispongan las medidas correctivas que sean necesarias.
Asimismo, se solicita la intervención del Ministerio de Salud Pública, dentro de sus competencias de supervisión sanitaria, para verificar las condiciones de la clínica y garantizar que los pacientes y el personal reciban servicios en un ambiente digno y seguro.
La salud no puede esperar. Los pacientes merecen atención de calidad, instalaciones seguras y respuestas concretas.
La pregunta queda sobre la mesa: ¿qué esperan las autoridades para intervenir antes de que el deterioro de las instalaciones termine provocando una situación mayor?

