En el foro celebrado en el Hotel Embajador con el especialista Carlos Casasola, de Miebach Consulting, el presidente del gremio, Jean Louis de Boyrie, resaltó que el modelo de tercerización permite a las empresas responder con mayor agilidad ante cambios en la demanda, reducir cargas operativas, mejorar la trazabilidad y fortalecer su capacidad de adaptación frente a disrupciones internacionales.
Por su parte Casasola sostuvo que que la infraestructura portuaria y de transporte no será suficiente sin calidad de servicio, especialización, transparencia, tecnología y una relación de confianza entre empresas y operadores logístico
Santo Domingo, D.N. La Asociación Dominicana de Agentes de Carga Aérea y Marítima (ADACAM) afirmó que la tercerización logística se ha convertido en una decisión estratégica del presente, con capacidad para mejorar el desempeño de las empresas, elevar la competitividad de la economía dominicana y fortalecer la posición del país dentro del comercio internacional.
Al pronunciar las palabras de bienvenida del encuentro La Nueva Era de la Tercerización Logística: Tendencias Globales y Oportunidades para la República Dominicana”, el presidente de Adacam, Jean Louis de Boyrie, sostuvo que la logística ha dejado de ser un componente meramente operativo de las cadenas de suministro para convertirse en un factor determinante de competitividad, resiliencia y crecimiento económico.
«La tercerización logística ya no es una tendencia del futuro; es una decisión estratégica del presente. Permite optimizar costos, incrementar la eficiencia operativa, reducir los tiempos de respuesta, elevar los niveles de servicio y generar mayor valor a lo largo de toda la cadena de suministro», expresó.
En la actividad, que contó con la conferencia magistral de Carlos Casasola, socio de la firma alemana Miebach Consulting y una de las voces latinoamericanas más autorizadas en ingeniería de cadenas de suministro, el dirigente empresarial indicó que República Dominicana atraviesa una etapa de importantes oportunidades, impulsada por el crecimiento de las zonas francas, la manufactura, la diversificación de los mercados de exportación y una integración cada vez mayor con las cadenas internacionales de comercio.
Señaló que, de acuerdo con el primer estudio sobre el impacto económico del sector logístico citado durante el encuentro, esta actividad representa actualmente un 3.14 % del producto interno bruto, con una proyección de crecimiento de hasta 3.78 % durante la próxima década.
A este escenario, significó el presidente de Adacam, se suma el desempeño alcanzado por las exportaciones dominicanas durante el último año, cuando registraron niveles históricos, favorecidas especialmente por el dinamismo de las zonas francas y del sector manufacturero.
Apúntaló, en ese orden, que los resultados evidencian que el país cuenta con condiciones favorables para consolidarse como uno de los principales centros logísticos del Caribe y América Latina, pero deberá continuar avanzando en especialización, innovación, infraestructura, tecnología y articulación institucional.
«Cada nueva inversión que llega al país, cada empresa de zonas francas que amplía sus operaciones y cada producto dominicano que conquista nuevos mercados representan una oportunidad para seguir desarrollando un ecosistema logístico más moderno, eficiente y especializado, manifestó el presidente de la entidad.
Explicó que las organizaciones más competitivas han comprendido que no necesitan ejecutar directamente todos los procesos de sus operaciones, sino concentrarse en su actividad principal y confiar determinados servicios logísticos a operadores especializados que puedan aportar experiencia, infraestructura, innovación y soluciones tecnológicas.
Agregó que este modelo permite a las empresas responder con mayor agilidad ante cambios en la demanda, reducir cargas operativas, mejorar la trazabilidad y fortalecer su capacidad de adaptación frente a disrupciones internacionales.
«Cuando una empresa terceriza de manera inteligente, mejora su desempeño. Cuando cientos de empresas adoptan esa visión, elevan la competitividad de toda una economía»,enfatizó.
El dirigente empresarial, consideró igualmente indispensable profundizar la colaboración entre los sectores público y privado para atraer nuevas inversiones, generar empleos de calidad y aprovechar plenamente las oportunidades derivadas del crecimiento del comercio internacional.
La actividad contó con la participación de Johannes Kelner, director ejecutivo del Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación; representantes de asociaciones empresariales, operadores logísticos, ejecutivos del sector y el conferencista internacional Carlos Casasola, quien presentó una visión estratégica sobre las tendencias que están redefiniendo la logística y la tercerización en los mercados globales.
Conforme a la entidad, la nueva etapa del sector estará caracterizada por una mayor integración de servicios, el uso intensivo de tecnología, la especialización de los operadores y la creación de alianzas capaces de aportar eficiencia y valor a toda la cadena de suministro.
«La colaboración, la innovación y la especialización marcarán la diferencia. República Dominicana tiene el potencial necesario para liderar esta nueva era de la tercerización logística »concluyó el presidente de la organización.
Infraestructura portuaria y de transporte no será suficiente sin calidad de servicio, especialización, transparencia, tecnología y una relación de confianza entre empresas y operadores logístico
Entre tanto, Carlos Casasola, ejecutivo de Miebach Consulting, durante su conferencia magistral precisó que la República Dominicana deberá evolucionar desde una tercerización logística esencialmente operativa y transaccional hacia un modelo de alianzas estratégicas, especialización y gestión basada en resultados para aprovechar plenamente su potencial como hub logístico regional.
Sostuvo que el desarrollo de infraestructura portuaria, aeroportuaria y de transporte constituye una condición necesaria, pero no suficiente, para posicionar al país como centro logístico de referencia.
A su juicio, esa aspiración solo podrá materializarse si las inversiones físicas están acompañadas por servicios confiables, procesos transparentes, capacidades tecnológicas, talento especializado y una mayor colaboración entre las empresas contratantes y los operadores.
“El verdadero diferencial competitivo ya no está únicamente en disponer de bodegas y camiones, sino en la capacidad de garantizar resultados, ofrecer visibilidad sobre la operación, integrar tecnología y responder con flexibilidad a las necesidades del cliente”, explicó.
De proveedor operativo a aliado del negocio
El experto señaló que la tercerización logística ha dejado de ser una simple contratación para trasladar mercancías de un punto a otro y se ha convertido en una relación de corresponsabilidad entre empresas y operadores.
En ese contexto, enfatizó que tercerizar una operación no significa transferir la responsabilidad sobre el servicio ni desvincularse de su dirección estratégica.
“Se terceriza la ejecución, no la responsabilidad frente al cliente final”, puntualizó Casasola, al destacar que el éxito de estos acuerdos depende de que ambas partes compartan información, prioridades, volúmenes, expectativas y niveles de servicio.
La transformación del mercado, explicó, está siendo impulsada por consumidores que demandan entregas más rápidas, trazabilidad, precisión, flexibilidad y una experiencia sin errores, aun cuando detrás del servicio participe una compleja red de actores tecnológicos, financieros, comerciales y logísticos.
Crecerá la tercerización, pero también las exigencias
Durante su intervención, Casasola presentó hallazgos de la décima edición del estudio global de tendencias logísticas de Miebach Consulting, elaborado con la participación de alrededor de 200 empresas usuarias y más de 160 operadores de servicios logísticos.
Según los resultados expuestos, el 65 % de las empresas consultadas prevé aumentar sus niveles de tercerización, una tendencia que abre oportunidades para el sector, pero que también eleva las exigencias relacionadas con desempeño, digitalización, transparencia y capacidad de adaptación.
El ejecutivo precisó que el crecimiento futuro no consistirá solamente en tercerizar una mayor cantidad de actividades, sino en delegar procesos más complejos y estratégicos.
Actualmente, el transporte continúa siendo el servicio más tercerizado, con una participación cercana al 60 %, mientras que el almacenamiento ronda el 25 %. Sin embargo, áreas como la planificación, la analítica y los servicios de valor agregado permanecen menos desarrolladas y representan espacios importantes de crecimiento.
Casasola explicó que las empresas no recurren a la tercerización exclusivamente para reducir costos. Entre las principales motivaciones figuran convertir costos fijos en variables, evitar inversiones de capital, concentrarse en el núcleo de su negocio y responder con mayor flexibilidad a los cambios de la demanda.
Transparencia y gobernanza: los grandes desafíos
El conferencista advirtió que una parte importante de las relaciones de tercerización no alcanza plenamente los resultados esperados debido a fallas que comienzan incluso antes de iniciarse la operación.
Entre ellas citó licitaciones elaboradas con información incompleta, plazos de implementación poco realistas, ausencia de indicadores de desempeño, limitada integración tecnológica y expectativas que no son comunicadas adecuadamente.
De acuerdo con los datos presentados, aproximadamente la mitad de los procesos evaluados es considerada exitosa, mientras cerca de un 20 % registra dificultades.
Aunque muchas empresas manifiestan satisfacción con los resultados económicos, persisten brechas en el desempeño operativo y en el cumplimiento de las capacidades tecnológicas prometidas.
Casasola identificó la falta de transparencia, particularmente la ausencia de indicadores de desempeño acordados y medidos de manera sistemática, como uno de los principales factores de deterioro en la relación entre clientes y operadores.
Por esa razón, recomendó establecer desde el inicio los indicadores que serán utilizados, la periodicidad de las mediciones, los responsables de cada proceso, los comités de seguimiento y los mecanismos de escalamiento para la solución de dificultades.
También resaltó que la firma de un contrato no representa el cierre del proceso, sino el comienzo de una etapa crítica de implementación conjunta, que debe incluir integración de sistemas, pruebas, capacitación, estabilización de las operaciones y coordinación permanente.
La logística doméstica también representa una gran oportunidad
El especialista afirmó que las posibilidades de crecimiento para los operadores dominicanos no se limitan al comercio exterior ni al movimiento de mercancías a través de puertos y aeropuertos.
La logística doméstica, añadió, representa un mercado de gran potencial en áreas como consumo masivo, comercio electrónico, distribución nacional, industria farmacéutica, última milla, planificación de inventarios e integración de cadenas de suministro.
“Detrás de cada producto que se mueve dentro del país existe una cadena logística que puede ser profesionalizada, digitalizada y gestionada con mayor eficiencia”, manifestó.
Casasola recomendó a los operadores locales evitar, en una primera etapa, la pretensión de ofrecer soluciones integrales para todos los sectores y concentrarse en desarrollar capacidades diferenciadas por industria, tecnología o proceso.
La especialización en áreas como planificación de la demanda, gestión de inventarios, última milla, trazabilidad, sistemas de transporte y almacenamiento, o servicios dirigidos a industrias específicas, podría permitirles competir con mayor solidez y generar un valor más tangible para sus clientes.
La inteligencia artificial necesita datos y confianza
Al abordar el futuro del sector, Casasola destacó que la inteligencia artificial ampliará la capacidad de las empresas para procesar información, anticipar comportamientos, planificar la demanda y automatizar decisiones.
No obstante, advirtió que la tecnología no sustituye la colaboración ni corrige por sí sola una relación deficientemente estructurada.
La inteligencia artificial, afirmó, necesita datos confiables, información compartida y conocimiento del contexto para producir resultados útiles. Por ello, su incorporación profundizará, en lugar de disminuir, la necesidad de transparencia y cooperación entre clientes y operadores.
El mensaje central de la conferencia fue que la nueva era de la tercerización logística exige abandonar la lógica de contratar proveedores para tareas aisladas y avanzar hacia relaciones de largo plazo en las que ambas partes compartan información, riesgos, objetivos e indicadores.
Para la República Dominicana, esta transformación representa una oportunidad de fortalecer su competitividad, profesionalizar la logística nacional y convertir su posición geográfica e infraestructura en una verdadera plataforma regional de servicios, comercio y distribución.

